miércoles, 18 de octubre de 2017

Recinto pastoril junto a la Laguna de las Yeguas (Parque Lago de Sanabria y Alrededores, visitado el 14/10/17)



Tras más de tres años sin actividad  en el blog me decido por fin a volver a publicar una entrada. 


Aunque el blog haya caído en olvido no he cesado en la tarea de descubrir la arquitectura durante estos últimos años. 


La última etapa de la carrera fue muy intensa y provechosa. Proyectos 8 dio sus frutos y tuvo continuidad con el proyecto fin de grado (PFG).  Esta etapa quedó superada con gran éxito. Tengo pendiente publicar todo el material producido, creo que muy interesante.


Finalizado mi tercer periplo universitario he continuado con las visitas a edificios, incansablemente. También espero sacar tiempo para publicar lo recopilado y experimentado.


Otros proyectos se iniciaron y quedaron en reposo, otros brotan y espero se materialicen, tengo ilusión y esperanza.


Aprovecho mi reciente excursión para retomar este blog que me servirá en cierta manera como diario de “viaje arquitectónico”.



Recinto pastoril junto a la Laguna de las Yeguas (Parque Lago de Sanabria y Alrededores)


Durante este puente de octubre realicé una visita a la comarca de Sanabria, municipio de Trefacio, provincia de Zamora. En una escapada de día subí a los Lagos de Sanabria e hice una excursión desde la Laguna de los Peces hasta la Laguna de las Yeguas (unas dos horas ida y vuelta con posibilidad de ampliar la ruta).


La Laguna de las Yeguas, también conocida como “laguna de Cubillas” o “llagona Murias”,  es de origen glaciar, como el resto de las aproximadamente 40 lagunas existentes por la zona. Se compone de dos cubetas, emplazadas en un bello paraje a unos 1.800m de altitud en la ladera sur de Peña Cabrita.


Sobre la laguna, hacia el norte, se emplaza una pequeña plataforma donde se ubica un curioso conjunto pastoril que preside el paraje.  Se trata de un conjunto de dos chozas para los pastores y el ganado,  junto a las cuales se ha creado un recinto delimitado por un murete  para recoger el ganado. Todo ello está construido con piedra del lugar, una estupenda pizarra, que se ha extraído del frente rocoso que aflora de la ladera y que protege el lugar de los gélidos vientos del norte. Los antiguos utilizaron sabiamente una cantera gratuita que tenían muy a mano.


Se compone de una curiosa cabaña circular, con un diámetro aproximado de cinco metros, formada por un muro perimetral a base de mampuestos y lajas de pizarra sin labrar, simplemente superpuestos, sin recibir , con una altura de un metro y espesor de 80cm aproximada, sobre la que se disponen tangencialmente y sobrepuestas largas lajas de pizarra biapoyadas en voladizo. Se remata la cabaña con una cobertura de tepes de turbera. A la singular construcción se accede prácticamente gateando por una pequeña abertura orientada hacia el sur. Por sus reducidas dimensiones se entiende que se trata de un refugio para el ganado.


Igualmente interesante resulta la cabaña que se emplaza a escasos metros, hacia el oeste. Los materiales y técnica constructiva son los mismos que los empleados en la cabaña circular. En este caso se trata de una planta rectangular y cubierta a dos aguas. Interiormente está dividida por un muro transversal que conforma dos recintos comunicados por un hueco de paso central, posiblemente para reducir las luces a salvar por la primitiva estructura de cubierta.  Se accede por una abertura o puerta situada en la fachada este, en su extremo derecho.  El espesor de los muros varía entre los 80 y los 100cm. Resulta curioso como se ha resuelto la cubierta. Se dispusieron lajas muy estilizadas y alargadas de piedra en forma de correas, apoyadas sobre el muro central y fachadas principal y trasera respectivamente, sobre los que reposan otras lajas en sentido de la pendiente de cubierta. Todo ello rematado al igual que en la otra cabaña con tepes de turbera y mugo. Cabe destacar un pequeño ventanuco, cegado, centrado en la fachada sur. Posiblemente coincida con la traza del muro central. Debido a la altura de sus muros, huecos de paso y cubierta, se entiende que en este caso la cabaña sería utilizada por los propios pastores para su refugio.


También cabe señalar que se ha construido recientemente un modesto pero acogedor refugio para los excursionistas, con planta rectangular y cubierta a un agua, de “par y picadero”. Dispone de una chimenea, una mesa con bancos corridos y una pequeña plataforma para que un reducido grupo de personas  puedan pasar la noche, a salvo de las condiciones climatológicas adversas.

Entre la laguna y el conjunto pastoril, a medio camino y en plena ladera, existe una fuente. Debido a la sequía que está asolando España durante este año, no llueve en Sanabria desde Semana Santa, la fuente está seca, al igual que toda la comarca.